Para ser controlador aéreo es necesario, entre otras muchas cosas, superar con éxito el certificado médico aeronáutico de clase 3. Este reconocimiento médico es bastante exhaustivo y se centra en aspectos concretos tales como:

  • Sistema cardiovascular
  • Sistema respiratoria
  • Sistema digestivo
  • Sistema metabólico y endocrino
  • Hematología
  • Sistema urinario
  • Enfermedades infecciosas
  • Psiquiatría
  • Psicología
  • Neurología
  • Sistema visual
  • Visión cromática
  • Dermatología
  • Otorrinolaringología
  • Oncología

Para conocer los baremos y criterios de medición de las pruebas en los diferentes campos anteriormente mencionados y otros, podéis consultar este link de AESA.